El conflicto en Medio Oriente empezó a reflejarse en los precios internacionales del fertilizante, que aumentó 46 dólares por tonelada en la referencia FOB regional; sin embargo, en varios orígenes no hay cotizaciones firmes y en la Argentina el mercado permanece prácticamente inmóvil porque todavía no es la época fuerte de compra
- 4 de marzo de 2026
- 14:59
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LA NACIONPilar VazquezEscuchar NotaSeguir en
El conflicto en Medio Oriente ya impacta en el mercado mundial de fertilizantes. La urea subió entre un 15% y un 20% a nivel internacional y en la referencia FOB de esa región el aumento fue de 46 dólares por tonelada. Con ese salto, el valor teórico puesto en destino se ubicaría cerca de US$683 por tonelada. Sin embargo, hoy casi no hay precios firmes: el mercado está prácticamente parado y en varios orígenes directamente no se está cotizando hasta que se aclare qué va a pasar con los fletes y los seguros. En la Argentina, además, esto ocurre en un momento en que no es época de compra de urea, por lo que por ahora no se ve un traslado inmediato. De todos modos, para los analistas, el impacto sobre los fertilizantes era uno de los efectos más previsibles del conflicto.
Eso ocurre porque, en el mercado mundial, la región del Golfo Pérsico ocupa un lugar estratégico en fertilizantes nitrogenados. Gracias a sus abundantes y competitivas reservas de gas natural —principal insumo para fabricar amoníaco y urea— concentra aproximadamente entre el 15% y el 18% de la capacidad global de amoníaco y cerca de 15% del comercio internacional de urea. Además, buena parte de esos embarques sale por el Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más sensibles. Por allí pasa cerca del 20% del petróleo mundial y volúmenes relevantes de gas y fertilizantes.
En diálogo con LA NACION, Jeremías Battistoni, especialista de AZ Group, explicó que el movimiento ya es concreto. “La referencia FOB de Medio Oriente para urea subió US$46 por tonelada respecto de lo que estaba antes”, señaló.
Ese salto impacta directamente en la paridad teórica de importación. “Si uno hace la cuenta con el precio internacional, más los gastos de traerlo a la Argentina y la ganancia del importador, hoy daría 683 dólares por tonelada”, detalló. En el caso del fosfato diamónico el ajuste fue menor: “La suba se dio en la referencia FOB en 17 dólares por tonelada”, indicó, lo que lleva la paridad a 788 dólares por tonelada.
En la Argentina, mientras tanto, el mercado está prácticamente parado. No es momento de compra de urea y eso hace que, por ahora, no haya una reacción fuerte. Con muchos vendedores retirados y muy pocas operaciones, fuentes del sector hablaron de valores en torno a US$600 por tonelada, todavía por debajo de la paridad actual, aunque por encima de lo que se veía antes del conflicto. En el caso del diamónico ocurre lo contrario: los precios ofrecidos rondan los 880 dólares por tonelada, es decir, por encima de la paridad teórica.
Diego Napolitano, presidente de la Cámara Empresaria de Distribuidores de Agroquímicos, Semillas y Afines bonaerense (Cedasaba), señaló que el mercado de fertilizantes, especialmente el de urea, se está viendo comprometido por el conflicto. Explicó que en la Argentina “no es época de compra de urea y que actualmente no hay demanda, lo que resulta un dato clave para entender la falta de reacción inmediata en los precios”.
Sin embargo, aclaró que a nivel internacional “ya se están viendo movimientos hacia arriba en los valores de la urea que pueden estar rondando entre un 15 y un 20%”. Explicó que alrededor del 20% de la producción de urea está concentrada en Irán y Egipto, dos jugadores relevantes en la región.
El problema no es solo productivo sino también logístico y financiero. “Hay aseguradoras que cancelan o pausan coberturas y hay buques fondeados y desvíos”, explicó Napolitano. Es decir, incluso si la producción no se interrumpe, el costo de trasladar la mercadería ya se encarece.
A esto se suma que el mercado ya venía con tensión antes de la escalada del conflicto. Eddy Fay, consultor, explicó que “los precios ya venían subiendo durante los primeros meses del año, particularmente por la limitante de exportación de China, y el hecho de que los stocks mundiales en destino eran bajos”. Es decir, la guerra encuentra a un mercado que ya estaba ajustado.

Con la escalada del fin de semana, la situación pasó directamente a un estado de pausa. “Después de este sábado, no hay precios, porque en los orígenes, sean cercanos a Irán, como productores que necesitan materias primas a través del estrecho de Ormuz, no hay precios hasta que se aclare la situación de fletes y de abastecimiento”, señaló.
En este marco, los precios internacionales ya no guardaban relación con los valores a los que efectivamente podía acceder el productor. El precio internacional CFR [costo y flete] en la Argentina rondaba los US$490 por tonelada mientras que el valor que aparecía en el canal de distribución para llegar al productor era de US$555, una diferencia de 65 dólares cuando históricamente ese margen suele ubicarse entre 120 y 160 dólares.
Por Pilar Vazquez


