Fue presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) y asesor jurídico; se convirtió en un defensor del movimiento confederado y formó dirigentes
- 3 de febrero de 2026
- 12:07
- 2 minutos de lectura
Escuchar Nota

Profundo dolor causó en el sector gremial agropecuario la muerte de Juan Pedro Merbilhaa, expresidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) y figura de reconocida trayectoria en este ámbito.
Merbilhaa fue un defensor del movimiento confederado y una personalidad que supo formar a otros dirigentes de la actividad. Como representante de la Sociedad Rural de General Pinto fue titular de Carbap entre 1979 y 1980. Carbap lamentó “la invalorable pérdida de un destacado dirigente rural” como Merbilhaa.
“Merbilhaa fue un claro defensor de los principios creadores del movimiento rural confederado, y formador de innumerables dirigentes gremiales confederados. Como asesor jurídico de la entidad supo acompañarla con sus consejos en los más aciagos momentos que atravesó la confederación”.
Entre otros cargos, también se desempeñó como secretario de la Mesa Ejecutiva y Administrativa y vicepresidente primero. Como titular de Carbap fue el más joven que tuvo la organización que, a su vez, está adherida a Confederaciones Rurales Argentinas. En 2013 había recibido el premio “Pilares de Carbap”, entregado, dijo la entidad, a aquellos dirigentes que dejan una marcada impronta en la institución.

“Juan Pedro Merbilhaa, fue un férreo militante del movimiento rural confederado y defensor de la producción agropecuaria como pilar de crecimiento y desarrollo de nuestro país”, destacó Carbap. Agregó: “Pero, sobre todo, desde Carbap queremos despedirlo, recordando por siempre el lugar que supo ocupar en nuestra entidad, siendo un permanente hombre de consulta ante los distintos avatares que nuestro sector ha ido atravesando en estos últimos años”.

En un comunicado, la organización hizo llegar sus condolencias a la familia y remarcó: “Compartimos el dolor de todos los productores de la región en donde el querido Juan Pedro sembró con sus principios y convicciones dejando una huella imborrable”.
LA NACION



